domingo, 31 de octubre de 2010

Cosas que detesto

A los camiones de descarga que están justo al lado de la escuela quisieran por favor:

a) Dejar de salir JUSTO cuando tengo que entrar y estoy a punto de llegar tarde, porque me bloquean el acceso, lacras. 

b) Dejar de gritarme cosas, es una escuela Católica por favor! 

c) Tapar mejor esos pollos congelados que llevan en sus mugrientos camiones, el olor me asquea. 


Gracias. 

viernes, 29 de octubre de 2010

Vacio II (continuacion)

No. No le envíes nada.
Tiro el celular, me quiero alejar de todo.

A la cama otra ves, no me puedo acomodar, me siento, en el suelo, mi cabeza no se calla, no para de pensar y exploto.
Me da bronca, rabia, me siento una tarada, no puedo hacer nada porque mi cerebro se niega a hacer otra cosa que no sea pensar en mi dolor.
En ese dolor punzante que me lastima el pecho, el corazon.

No quiero llorar y no voy a llorar. Me trago las penas, y pongo música, cualquier cosa que no sea lenta. El silencio me incomoda y, a penas suena la canción, trato de perderme en la melodía.
Apago el equipo, parece que me estubiese lastimando mas. Me acuesto y, por suerte, me quedo dormida.

Cuando me levanto, directamente no pienso en nada.
Ya esta, el vacio se fue...
Me conecto, pero no al msn, veo unas paginas para seguir distrayendome.
Suena mi telefono, lo agarro, inocente, y tengo un mensaje que no es de la empresa telefonica.

F SMS:  Locaaaa :)

miércoles, 27 de octubre de 2010

Vacio

El vació es incomparable. 
Te sentís indiferente a todo, pero no sabes porque.


Todo comienza cuando no queres hacer nada: Ni hablar, ni llorar, ni reír, ni jugar. Nada. Simplemente mirar a la nada y sumirte en tus pensamientos, encerrándote en tu mente, descifrando tu angustia. 
Porque es una angustia, ¿no?


Todos preguntan "¿Qué te pasa?" y vos contestas "Nada", aunque eso da para hablar, entonces decís "Me siento mal, pero todo bien, ya se me pasa
Y no, no se pasa. 


Llegas a casa y ni comer queres, encendes la compu, pero la apagas al instante. Un libro? No, no te podes concentrar.
Ni siquiera tocas los CDs o el mp3, ni ganas de escuchar música tenes. 


Te metes en la cama, mirando al techo, otra ves a la nada. No hay nadie en casa, por suerte.


¿Que me pasa?